Siempre las propagandas de si bebiste no manejes o cui-dado con los cohetes en las Fiestas te dicen que vos pensás que esas cosas sólo le pasan al resto y que no es así, que le pasan a todos. Pero es mentira, esas cosas sí que le pasan sólo a los demás. Y seguro que vos ahora estás pensando que no, vos sabés que fulano te contó que su primo volvía de una fiesta y se comió una camioneta y estuvo una semana inter-nado. Si es verdad, hay dos posibilidades: una es que real-mente haya tenido la poca cordura de chocarse estando bo-rracho, pero es la menos de las veces; la otra alternativa es que haya sido, muy probablemente, parte de un plan para que chocase, o se quemase los dedos con un cohete fallado. Por-que eso sí pasa seguido: las noticias que vemos de este tipo de accidentes fueron provocadas a propósito. También, por otro lado, son falsos los comerciales de medicamentos que te dicen no levantes comida del piso, lavate antes de comer, cualquier cosa sucia de enferma sin posibilidad de escape. Todo mentira, inventado. Los gérmenes, la placa bacteriana, las infecciones y las intoxicaciones son prácticamente siem-pre producto del subconsciente atolondrado. Pero pensalo: ¿cuántas veces estuviste a punto de chocar y zafaste por casi nada? ¿Cuántas veces comiste basura y realmente no te pasó nada? Es todo, todo parte de un gran plan para controlar las actitudes de la gente, provocar un cuidado casi excesivo y un consumo de ciertas drogas y artefactos, ciertas marcas. ¿Por qué creés que están prohibidas las drogas que son alucinóge-nas y nocivas, pero el cigarrillo, que sólo es nocivo, está permitido? Creelo, cuidate, no hagas caso a las cosas que oís, después de todo, las publicidades en la televisión son las que menos mienten…
Nu.RR
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