viernes, 10 de octubre de 2008

18

Es raro nombrar poesías,
Aquellas que son savia de sentimientos,
Con números.
Simples, escalares, vacíos.
En vez de usar palabras para llamarlas.
Palabras, poesías enteras
Como título, por el resto de los días.
“He aquí una poesía”,
Uno, dos, tres, cuatro
Cinco seis siete ocho, diez
Y es esa frialdad la que da tibieza,
La de hacer que las cosas no crezcan.
Su esencia: no crezcas.
Sentidos oscuros, pensantes,
Tan turbios que duelen.
Y por eso: no crezcan,
Sean lo que son
Sin hacer daño, pasando de largo.
Déjennos tranquilos,
No nos hagan sufrir, déjennos tranquilos.
Pasen y no alteren nuestras vidas
Como lo haría una buena poesía.

Nu.RR

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